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Custodios del Qhapak Ñam advierten de nuevos daños

Custodios del Qhapak Ñam advierten de nuevos daños

Los becarios que trabajan en la reconstrucción del camino andino dicen que enduristas estropean el sendero y que se organizarán para evitarlo.

Los trabajadores de la obra de conservación del Camino del Inca denunciaron que motociclistas del tipo enduro estropean el sistema vial andino cuya enmarcación pertenece a la época de esplendor del Imperio Inca. Los lugareños advirtieron que se armarán de un grupo de custodios para cuidar toda esta red caminera de altura que deriva desde Santa Rosa de Tastil hacia Potrero de Payogasta.

Son alrededor de 58 kilómetros de estrechos caminos entre la geografía de precordillera comprendida por la jurisdicción de Campo Quijano y la de Cachi. Los trabajos son encarados por el equipo técnico del Qhapaq Ñan Salta en plena Quebrada del Toro. Allí un grupo de becarios integrados por vecinos de diferentes parajes de esta extensa geografía de montaña reclamaron por los inesperados encuentros con los motociclistas, que terminan con los caminos zanjados, desmoronados y, lo peor de todo, con la fauna atemorizada por la bulla de los poderosos motores.

"Hemos encontrado guanacos desbarrancados porque al salir espantados por las motos, caen a los precipicios. Paramos a varios de estos llamados enduristas, pero no hacen caso. Se meten por cualquier lado. Hacen nuevas huellas atestadas con aceite y combustible. Dañan nuestra obra y estropean el medio ambiente", detalló la situación Manolo Copa, integrante de las comunidades originaras del pueblo de Tastil.

Destruidos por las lluvias

Los caminos ya habían sufrido destrucción total en algunos sectores por las lluvias de verano. Sorprendieron las inclemencias por su brusco trajín en la zona. Las laderas derrumbadas y con grandes extensiones de caminos desdibujadas por las tormentas que provocaron aludes recurrentes.

"Nosotros trabajamos con alrededor de 30 personas, todo un equipo de becarios y profesionales que recibieron capacitación por la Secretaría de Turismo de la Provincia. Estamos capacitados para arreglar con técnicas específicas estos senderos. Es la idea preservar este patrimonio de la humanidad, pero los enduristas rompen todo a sus paso".

Copa señaló que la comunidad está molesta por estos atropellos, "consideramos que es una falta de respeto hacia nuestra cultura y el trabajo en serio que se desarrolla con todos los organismo del Estado. Vamos a hacer las denuncias en la Justicia por vandalismo".

Advirtió Copa sobre la posibilidad de formar un brigada de custodia en toda la extensión de este camino que cruza entre la Quebrada del Toro hacia los Valles Calchaquíes: "Vamos a tomar medidas si no somos respetados. No respondemos si encontramos a alguien destruyendo estos caminos".

Patrimonio mundial

El Qhapaq Ñan es un sistema vial que involucró centros poblados, almacenes, puestos de control y que constituye la obra tecnológica más importante de la América prehispánica. En su apogeo recorrió 23 mil kilómetros. Hoy solo quedan algunos vestigios, de los cuales 690 kilómetros forman parte de la presentación realizada por los países latinoamericanos y que fue reconocida por la Unesco, el organismo de las Naciones para la Educación y la Cultura.
Los relevamientos dan cuenta que el Qhapaq Ñan recorre siete provincias argentinas: Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan y Mendoza. Los 118,5 kilómetros de extensión dentro de la Argentina se mantienen con su estructura original de empedrados o con algún tipo de pavimento. Otros tramos quedaron sepultados por efecto de la erosión y algunos sufrieron los avatares del progreso y se convirtieron en rutas. También se encuentran 32 sitios arqueológicos y 18 comunidades asociadas.
Entre los lugares que recorre este itinerario, en la Argentina, se encuentran las Escaleras de Quebrada Grande, en Jujuy; el Pucará de Aconquija, en Catamarca; el Volcán de Llullaillaco o Santa Rosa de Tastil, en Salta; el Complejo Arqueológico La Ciudadelita, en Tucumán, y Puente del Inca, en Mendoza. La declaratoria como Patrimonio Mundial no solo es una revalorización y fortalecimiento de la identidad y la diversidad cultural, sino que a la vez se convierte en una posibilidad para generar iniciativas de desarrollo local, que contribuyan a la conservación del bien.