Un empresario confesó que pagó US$600.000 por un decreto de Cristina Kirchner

Gabriel Romero, se convirtió hoy en nuevo empresario arrepentido en la causa de los cuadernos

Por primera vez, la Justicia pudo hoy conectar el pago de un soborno que figura en los cuadernos de Centeno.

El líder del grupo EMEPA, Gabriel Romero, se convirtió hoy en nuevo empresario arrepentido en la causa de los cuadernos, tras declarar ante la Justicia que pagó sobornos al Gobierno de Cristina Kirchner para que le extendiera por decreto presidencial la concesión del cobro de peajes de la Hidrovía del Río Paraná.

Romero había declarado ya ante el fiscal Carlos Stornelli, aunque este jueves firmó en los Tribunales de Comodoro Py el acuerdo como imputado colaborador con el juez Claudio Bonadio luego de una ampliación de su indagatoria.

Puntualmente, Romero declaró que pagó sobornos por 600 mil pesos para que le extendieran la concesión de peaje de la Hidrovía del Río Paraná al grupo EMEPA, a partir de la firma de decretos presidenciales de Cristina Kirchner.

Uno de los decretos fue en 2010 y permitió la renegociación de las condiciones de explotación de la Hidrovía, esto es ampliar la traza de la vía navegable más importante de la región, explicó ante la Justicia, indicaron fuentes consultadas.

A raíz de la declaración de Romero, convertido ya en imputado colaborador en la causa, recuperó la libertad Rodolfo Poblete, quien fuera director de Relaciones Institucionales de la compañía y se había negado a declarar al inicio de la ronda de indagatorias, por lo que estaba detenido desde hacía 15 días.

Otro de los imputados que amplió su declaración indagatoria este jueves fue Martín Larraburu, secretario del ex jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina y quien solicitó su excarcelación: de acuerdo a los cuadernos del ex chofer Oscar Centrno, el 5 de septiembre de 2013 Larraburu habría recibido dinero de manos del empresario arrepentido Juan Carlos de Goycochea —ex directivo de la española Isolux— y luego se lo habría entregado a su jefe.

Por su parte, De Goycoechea, otro de los arrepentidos que estuvo detenido, también amplió su indagatoria ante el juez Bonadio: él fue el primer arrepentido de la docena de empresarios que luego siguieron su camino y dijo haber hecho aportes para la campaña electoral de Cristina Kirchner.

 

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