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Neymar se despide de la Selección de Brasil tras una eliminación histórica ante Noruega

El crack brasileño anunció el final de su ciclo con la Verdeamarela luego de la derrota 2 a 1 en octavos de final del Mundial 2026. Se va como máximo goleador histórico de Brasil, pero sin haber podido levantar la Copa del Mundo.

La eliminación de Brasil del Mundial 2026 dejó una imagen que golpeó de lleno al fútbol sudamericano: Neymar, conmovido, aceptando que su historia con la camiseta verdeamarela llegó a su fin. Tras la derrota 2 a 1 frente a Noruega en los octavos de final, el delantero brasileño anunció que no volverá a jugar para la Selección de Brasil.

El golpe deportivo fue enorme. Brasil, una de las grandes potencias de la historia mundialista, quedó afuera en una instancia temprana y ante un rival que terminó escribiendo una de las páginas más importantes de su historia futbolística. Para la Canarinha, en cambio, la derrota significó otro fracaso mundialista y la prolongación de una sequía que comenzó después del título obtenido en Corea-Japón 2002. Reuters marcó que se trató de la eliminación más temprana de Brasil en un Mundial desde 1990.

Neymar marcó de penal en tiempo de descuento, pero su gol no alcanzó para evitar la caída brasileña. Después del partido, visiblemente afectado, dejó una frase que sonó a despedida definitiva: “Lo intenté… ahora se acabó”. La escena tuvo además un fuerte contenido simbólico: el encuentro se disputó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el mismo estadio donde Neymar había debutado con la selección mayor de Brasil en 2010.

Con 34 años, Neymar cierra —salvo una improbable marcha atrás— una etapa de más de una década y media con la camiseta de Brasil. Sus números lo colocan en la cima histórica de la selección: 80 goles en 130 partidos, además de una extensa trayectoria en competencias internacionales. Participó en los Mundiales de 2014, 2018, 2022 y 2026, pero nunca pudo conquistar el título más deseado por el pueblo brasileño.

Su paso por la selección deja una contradicción difícil de resolver. Por un lado, Neymar fue talento puro, desequilibrio, gol, gambeta y una de las figuras más importantes del fútbol mundial en su generación. Por otro, su ciclo quedó marcado por lesiones, frustraciones y eliminaciones dolorosas. En Brasil 2014, una lesión lo dejó afuera de la histórica semifinal perdida 7 a 1 ante Alemania. En Rusia 2018, Brasil cayó ante Bélgica. En Qatar 2022, fue eliminado por Croacia por penales. Y ahora, en 2026, el final llegó ante Noruega.

Aun así, su legado no puede ser reducido únicamente a la falta de una Copa del Mundo. Neymar fue campeón de la Copa Confederaciones 2013, obtuvo el oro olímpico en Río 2016 y se convirtió en uno de los máximos símbolos de la selección brasileña posterior a la era de Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo y Kaká. Cadena SER remarcó que también igualó a Pelé como brasileño capaz de marcar en cuatro Copas del Mundo.

El retiro de Neymar abre ahora una etapa de transición profunda para Brasil. La selección deberá reordenar su proyecto deportivo y depositar el liderazgo en una nueva generación encabezada por figuras como Vinicius, Rodrygo y Endrick. El desafío no será menor: Brasil no solo necesita nombres propios, necesita recuperar identidad, jerarquía competitiva y una estructura futbolística capaz de sostener el peso histórico de una camiseta cinco veces campeona del mundo.

La despedida de Neymar no es la de un jugador más. Es el cierre de una era. Una era brillante en lo individual, pero dolorosa en lo colectivo. Brasil despide a su máximo goleador histórico, pero también se queda con una pregunta incómoda: ¿cómo pudo una generación con tanto talento irse sin devolverle la Copa del Mundo al país que más veces la ganó?

Neymar se va de la selección con lágrimas, récords y una deuda imposible de ocultar: fue gigante con la pelota, pero su Brasil nunca logró volver a ser campeón del mundo.

 

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