La problemática del abandono animal en Campo Quijano vuelve a encender las alarmas. En una entrevista realizada hoy, la colaboradora solidaria Patricia Morales visibilizó una realidad que crece en silencio: cada vez son más los perros y gatos que aparecen en situación de calle, muchos de ellos dejados por personas que llegan desde otros lugares y luego los abandonan.
Patricia, quien desde hace tiempo se dedica a asistir a estos animales, relató que detrás de cada rescate hay también una historia de esfuerzo humano. “Quienes salimos a ayudar muchas veces no tenemos trabajo formal. Hacemos changas, no siempre alcanza para el día a día, pero igual seguimos porque amamos a los animales”, expresó. Incluso señaló que algunos rescatistas se encuentran endeudados, pero aun así no dejan de asistir a los callejeritos ni de promover la concientización sobre la importancia de la castración como herramienta fundamental para frenar el abandono.
En ese contexto, compartió el caso de Blanquita, una perrita mestiza con rasgos de labrador, y Cristal, su inseparable compañera. Aunque no son de la misma raza, ambas se han vuelto inseparables y recorren juntas las calles del pueblo, acompañándose como verdaderas hermanas.
Vecinos que las ven a diario manifestaron su preocupación por su estado, señalando que necesitan cuidados básicos como un baño. Ante esto, Patricia gestionó ayuda con la peluquería canina Chatran de Campo Quijano, donde el costo del servicio es de 30 mil pesos por animal.
Tras la difusión del caso, desde el local solidariamente decidieron donar el baño para Cristal. Sin embargo, aún faltan 8 mil pesos para poder cubrir el servicio de Blanquita.
Por ello, se solicita la colaboración de la comunidad para completar ese monto y brindarles a ambas perritas una mejora en su calidad de vida.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias: Personal pey…, a nombre de Ariadna Carolina Viveros.
Finalmente, Patricia agradeció profundamente a quienes siempre acompañan estas causas y apeló a la empatía de la comunidad: “Cada aporte, por pequeño que sea, suma”.
La historia de Blanquita y Cristal no solo refleja la crudeza del abandono, sino también la fuerza de la solidaridad que, día a día, intenta cambiar esa realidad.
Escucha la entrevista: