• 24 agosto, 2026 02:07

RQ 99.9

Radio Quijano 99.9 MHz

EDITORIAL | Cuando faltan respuestas, aparecen los perfiles anónimos

Ago 22, 2026
SIN TROLLS SIN FAKE NEW SIN PERFILES FALSOSSIN TROLLS SIN FAKE NEW SIN PERFILES FALSOS

En Campo Quijano está ocurriendo algo que merece ser señalado.

En las últimas semanas comenzaron a multiplicarse en Facebook perfiles anónimos, cuentas de dudosa autenticidad y personajes que aparecen casi exclusivamente para atacar, desacreditar o burlarse de quienes cuestionan determinadas decisiones de la gestión municipal.

Y cada vez se animan a más.

No estamos hablando de vecinos que expresan una opinión diferente. Eso es democracia. Tampoco cuestionamos a quien defienda públicamente al intendente Lino Yonar, a sus funcionarios o a las políticas de su gobierno. Cada ciudadano tiene absolutamente todo el derecho de hacerlo.

El problema empieza cuando el argumento desaparece y es reemplazado por el insulto. Cuando no se discute la política pública sino que se intenta destruir a la persona que pregunta por ella.

Porque las preguntas siguen siendo las mismas.

¿Hay políticas públicas suficientes para los problemas que atraviesa Campo Quijano?

¿Se están dando respuestas concretas a La Silleta, la Quebrada del Toro y los distintos sectores del municipio?

¿Se informa correctamente cómo se administran los recursos públicos?

¿Los funcionarios rinden cuentas?

¿El Concejo Deliberante recibe toda la información que corresponde?

¿Se responde a los pedidos de informes?

¿Se escucha a los vecinos que piensan distinto?

Esas son las discusiones importantes.

Y ninguna cuenta falsa de Facebook puede reemplazar las respuestas que debe dar un gobierno.

CRITICAR UNA GESTIÓN NO ES ATACAR A UNA PERSONA

Hay algo que algunos parecen no comprender.

Cuando un ciudadano cuestiona una obra, un gasto, una contratación, un servicio deficiente o la ausencia de una política pública, no está atacando al municipio: está ejerciendo ciudadanía.

Cuando un periodista pregunta qué se hizo con determinado recurso público, está haciendo periodismo.

Cuando un concejal solicita documentación, está cumpliendo su función.

Y cuando un vecino reclama porque su barrio tiene un problema, no es enemigo de nadie.

El poder público tiene una característica fundamental: debe soportar el escrutinio ciudadano.

Quien gobierna administra recursos que no son propios. Son recursos de todos.

Por eso tiene que explicar, informar, responder y rendir cuentas.

EL ANONIMATO NO CONVIERTE UNA MENTIRA EN VERDAD

Facebook permite crear una cuenta en pocos minutos.

Una fotografía cualquiera.

Un nombre inventado.

Tres publicaciones.

Y de pronto aparece un supuesto vecino insultando periodistas, dirigentes políticos, concejales o ciudadanos.

Pero detrás de una pantalla también existe responsabilidad.

El anonimato puede ocultar momentáneamente una identidad, pero no transforma una calumnia en argumento ni una agresión en debate político.

Mucho menos debería utilizarse para intimidar a quien piensa diferente.

Y acá queremos ser muy claros:

no afirmamos que esos perfiles pertenezcan al intendente Lino Yonar, a funcionarios municipales ni a integrantes de su espacio político, porque semejante afirmación necesitaría pruebas.

Pero sí podemos preguntar algo.

¿Quiénes están detrás?

¿Quién crea esos perfiles?

¿Quién los administra?

¿Por qué aparecen sistemáticamente cuando alguien cuestiona aspectos de la gestión municipal?

¿Quién les proporciona determinada información?

¿Y cuál es el objetivo de intentar desacreditar personalmente a quienes hacen preguntas sobre la administración pública?

Sería saludable que algún día pudiéramos conocer las respuestas.

A RADIO QUIJANO NO LA VAN A CALLAR CON TROLLS

Desde este medio tenemos una posición sencilla.

No necesitamos que todos piensen como nosotros.

No queremos una sociedad donde solamente puedan hablar quienes coinciden con nuestra opinión.

Queremos exactamente lo contrario.

Queremos debate.

Si consideramos que una política municipal está equivocada, lo vamos a decir.

Si creemos que una decisión fue correcta, también lo vamos a reconocer.

Si existe documentación que contradiga algo que publicamos, nuestras puertas están abiertas.

Que venga el intendente.

Que vengan los secretarios.

Que vengan los concejales.

Que expliquen.

Que presenten números.

Que exhiban expedientes.

Que respondan preguntas.

Eso fortalece una democracia.

Lo que no fortalece ninguna democracia es esconderse detrás de una cuenta falsa para insultar al que pregunta.

NO CONFUNDAN SILENCIO CON CONSENSO

Existe una vieja tentación en algunos gobiernos: creer que cuando nadie cuestiona, todo funciona bien.

No necesariamente.

A veces la gente guarda silencio porque está cansada.

A veces porque tiene miedo de perder una ayuda.

A veces porque trabaja para el Estado.

A veces porque no quiere problemas.

Y justamente por eso los medios independientes tienen una responsabilidad todavía mayor.

Preguntar lo que otros no preguntan.

Mostrar lo que otros prefieren no mostrar.

Y permitir que se escuchen voces diferentes.

Eso puede incomodar.

Pero el periodismo no nació para hacer sentir cómodos a los gobiernos.

LAS POLÍTICAS PÚBLICAS SE DEFIENDEN CON RESULTADOS

Hay una manera muy sencilla de responder las críticas.

No hacen falta trolls.

No hacen falta cuentas anónimas.

No hacen falta insultos.

Hacen falta resultados.

Si una gestión tiene una buena política de vivienda, que muestre las viviendas.

Si tiene una buena política social, que exhiba los resultados.

Si administra correctamente los recursos, que publique las cuentas.

Si ejecutó una obra, que explique cuánto costó, quién la realizó y cómo fue contratada.

Si resolvió un problema, que los vecinos puedan comprobarlo.

Esa es la mejor defensa de cualquier gobierno.

La gestión pública no se defiende atacando al ciudadano que pregunta.

Se defiende gobernando bien.

Y A LOS QUE SE ESCONDEN DETRÁS DE UNA PANTALLA…

Pueden seguir creando perfiles.

Pueden cambiarse el nombre.

Pueden utilizar fotografías ajenas.

Pueden comentar veinte veces una publicación.

Pueden intentar instalar agravios.

Pero hay algo que ninguna cuenta falsa puede modificar:

los problemas de Campo Quijano siguen estando ahí.

Y mientras existan preguntas sin responder, las vamos a seguir haciendo.

Con nombre.

Con apellido.

Con micrófono abierto.

Y de frente.

Porque en una democracia rendir cuentas no es una persecución.

Preguntar no es desestabilizar.

Criticar no es odiar.

Y pensar distinto jamás debería convertir a un vecino en enemigo.

A los problemas públicos se los enfrenta con políticas públicas.
A las críticas se las responde con argumentos.
Y a la ciudadanía se la respeta.

Lo demás es ruido.

Y Campo Quijano necesita mucho menos ruido y muchas más respuestas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *